Entrevista Blanca Portillo – Teatro Juan Bravo (Segovia)

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Juan Mayorga escribió este papel pensando en usted; a una actriz como Blanca Portillo, que escriban papeles pensando en su interpretación, le supone ¿responsabilidad? ¿tranquilidad? ¿un compromiso?… ¿Cómo ha cambiado su manera de afrontar el papel del momento en que Mayorga se lo encomienda a ahora?

Que alguien del nivel literario de Mayorga escriba pensando en ti produce ilusión, orgullo, emoción, pero también, como dices, un alto grado de responsabilidad. Una se pregunta si será capaz. Luego, trabajando con él, me di cuenta de que entendía bien el personaje (los personajes…) y confié en él para hacerlo realidad. No lo encaré pensando que, como había sido escrito pensando en mí, me sería más fácil hacerlo. Más bien al contrario.

Que no haya elementos escénicos, ¿qué complicaciones y qué satisfacciones le genera al intérprete?

Creo que lo más interesante es que es el espectador quien completa la función. La ausencia de decorado concreto hace que la imaginación del espectador trabaje. A nosotros nos corresponde crear las atmósferas oportunas para favorecer ese trabajo. Hay algo de crear lo que no existe que es apasionante.

¿Y el hecho de tener que interpretar a 12 personajes entre dos actores? A usted le ha tocado la parte ‘fácil’, ‘solo’ tiene tres…

¡No es una cuestión de cantidad…! aunque realmente José Luis hace un trabajo de virtuosismo increíble, porque cada uno de sus nueve personajes tiene matices, personalidad, alma y corazón. Yo me encargo de Blanca, una niña de 11 años y una mujer que pasa por cuatro edades diferentes; entre los treintaitantos y los
ochentaitantos. Tampoco es poco… creo. Ha sido una experiencia increíble. Y, como decía, cada uno de esos personajes ha sido trabajado muy muy a fondo.

En El cartógrafo actúa junto a José Luis García Pérez, que es alguien a quien usted misma ha dirigido. Que coprotagonizase junto a usted El Cartógrafo ¿fue cosa suya o de Mayorga? ¿Cómo cambia la relación de directora-actor a actriz-actor?

José Luis y yo queríamos trabajar juntos, mano a mano, desde hace mucho tiempo. Yo se lo propuse a Mayorga y le encantó la idea. Dirigir a José Luis, tanto en La Avería como
en Don Juan Tenorio fue apasionante. Me permitió ver sus mecanismos desde cerca, darme cuenta de su enorme capacidad, de su entrega y generosidad trabajando. Al acabar los ensayos de Tenorio le dije que no volvería a dirigirle si antes no nos subíamos juntos al escenario. Ahora yo quería disfrutar de él desde dentro. Y así ha sido. Me entiendo con él como con pocos compañeros en mi vida. Disfrutamos, confiamos el uno en el otro, nos contagiamos de entusiasmo y de emoción… Es un compañero ideal. ¡Y además nos queremos un montón!

El Cartógrafo nos sitúa en parte en la Varsovia de 1940 y en parte en la actualidad, ¿por qué el Holocausto y todo lo relacionado con la dictadura nazi nos sigue ‘atrayendo’ tanto hoy en día?

Creo que es una cicatriz imborrable en el cuerpo de Europa, del mundo entero. Fue la destrucción del ser humano por el ser humano, una caza de hombres contra hombres por el mero hecho de existir, sin parangón en la historia. Imposible que no se revise constantemente para no olvidar de lo que es capaz el ser humano. A día de hoy nos sigue pareciendo imposible que sucediera aquello ante la pasividad de tantos países…

¿Cuánto hay que recuperar del pasado y de la memoria para tener un mapa actualizado del presente?

Creer que el pasado desaparece es el error. El pasado está ahí y podemos “traerlo” al presente siempre que lo deseemos para construir el futuro. Lo que ocurrió, ocurrió; por mucho que queramos olvidarlo. Ser conscientes de eso actualiza automáticamente nuestro presente.

Mayorga es alguien importante en Segovia y gracias a sus textos la editorial local La uÑa RoTa ha adquirido gran relevancia, ¿qué le parece que haya personas interesadas en leer teatro?

Es un género literario tan interesante como otro cualquiera. Yo siempre he diferenciado mucho la literatura dramática del teatro. El teatro leído es una cosa. Y puesto en pie otra
muy distinta. Incluso hay gente que prefiere leerlo a verlo.

El Teatro Juan Bravo de Segovia reabre tras un año en obras y usted es uno de los principales nombres de la programación, ¿qué cartografía espera del público?

Espero lo que siempre he encontrado en el Juan Bravo: público abierto, generoso, inteligente … Espero que seamos capaces de convocar a todo tipo de público, sobre todo a aquellos que estén dispuestos a pensar, a emocionarse y a debatir con nosotros.

 

-Copyright: http://www.teatrojuanbravo.org/

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